El caleidoscópico San José nocturno, con sus voluptuosas trasvestis y los espectros de la piedra, deambulando otra ciudad que despierta con la caida del sol, abre sus puertas a todo tipo de gente, pupilas desnudas como yo, captando todos los colores de la vida misma de nuestra sociedad, noctámbulos y fiesteros, todo tipo de preferencias sexuales y sociales, todos los colores, todas las nacionalidades, todos bailando al son de la musica que despierta nuestros instintos más básicos…