Infringiendo copyrights, Cómo duele crecer! diría Mafalda… a escasas 24 horas de completar una vuelta mas al sol, me enfrento otra vez a la realidad de la vida, la inclemencia del calendario y la infinidad del tiempo, que no se cansa, ni desacelera, ni para, sigue su implacable y matemático conteo que para los que hemos pasado por los horrores del cálculo, uno no sabe como el tiempo avanza, si el espacio entre dos número es también infinitamente divisible… en fin, es como para volverse loco. Pero el punto es, para que uno celebra el cumpleaños? para recordar de que cada vez le queda menos por vivir? o para darse cuenta de todas las cosas que uno ha sobrevivido y las que le falta? decepciones, engaños, traiciones, alegrías, tristezas, triunfos, derrotas, amistades, amores, cada cosa marca independientemente a cada ser humano para hacer la estela dejada en este mundo diferente en algún punto de alguna otra de otra persona (nada personal con doña Estela).
Supongo que han habido años mejores, en los que gastarle doce hojas mas al calendario era motivo de alegría y de satisfacción, cuando uno estaba acorde a los planes y designios prediseñados por uno en la juventud, ser esto, ser lo otro, tener esto, tener lo otro, pero ya no es lo mismo cuando uno está parado en ese monton de metas sin cumplir, y cuando ha acumulado mucha experiencia pero pocos éxitos. Ya no es lo mismo cuando la estela está manchada y la razón triunfa ante el corazón, cuando es imposible que alguien permee en la búrbuja periférica de los sentimientos, cuando se le marchita todo intento de darlo todo por alguien, porque la experiencia ha enseñado que nadie lo va a valorar, cuando da mas miedo salir de casa por temor a un fracaso que a un disparo mortal.
En verdad solo hay una razón para parar el reloj, y hubiera deseado hacerlo el viernes 26 antes de las 8 de la noche y olvidarme de que tengo ke seguir buscando algo que no se que es, que ni siquiera estoy seguro que quiera seguir buscando… se hubiera podido parar el reloj como a las 7, para vivir eternamente bajo el agua. y hubiera deseado que fuera con vos.