Hoy fué el primer partido del torneo internacional. contra Colombia. jeje ke tal!? jugando contra un ekipo de mi país, pero apenas entré al agua todo eso cambió, eso pasa, es un matíz (diría Ricardo) pero lo cierto es que son muy buenos, y en ocasiones sentí que sencillamente no se podia.
Hasta que finalmente llegó mi momento y por la derecha tomé un hombre más y fintié desde la derecha hacia la izquierda, abriendome ángulo y quedando frente a frente con el portero, en ese momento, senti odio deportivo, una sonrisa se me dibujó en el rostro, ya sabia lo que seguía, sed de gol, era inminente el tiro. Egoismo puro, no miré a nadie, gol o gol, y solté la bola con tanta furia que en realidad no me di cuenta del gol hasta un par de segundos después.
Es ese momento el que vale la pena, bueno no solo ese, pero la idea es esa, se genera tanta adrenalina, y sicologicamente se transforma en un super sayayin, es otra dimension, es el sabor a gol, la rabia de perder un partido, las ganas de ganarlo, eso, eso mismo es lo que me hace seguir jugando, es el waterpolo lo que me mantiene cuerdo en este mundo maleado.